La presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, María René Álvarez, alertó sobre el riesgo de inundaciones en comunidades y áreas productivas por las obstrucciones detectadas en el río San Julián, ante la proximidad de las lluvias de noviembre y diciembre.
Tras una inspección realizada junto con alcaldes de la zona y equipos técnicos de distintas instituciones, la legisladora señaló que en el afluente se observó acumulación de vegetación, caída de árboles y la presencia de puentes y diques que, según dijo, no cumplirían con la normativa correspondiente. A su juicio, esos factores estarían afectando el curso normal del agua.
Álvarez afirmó que durante el recorrido no fue posible llegar hasta el puente San Miguelito debido a la densa vegetación y a la acumulación de material en el cauce. En la inspección se tomaron imágenes aéreas y registros para evaluar las condiciones del río.
La autoridad sostuvo que la obstrucción podría agravar las inundaciones en la próxima temporada de lluvias si no se ejecutan trabajos de limpieza y drenaje de manera inmediata. También indicó que las marcas observadas en los árboles permiten estimar que en anteriores crecidas el agua habría alcanzado entre 15 y 16 metros de altura.
Según explicó, productores de la zona ya reportaron pérdidas en sus sembradíos por las lluvias registradas en octubre, mientras que alcaldes, comunarios y propietarios privados expresaron preocupación por las dificultades de conexión entre las comunidades.
“Lo que a nosotros principalmente nos preocupa es de que esto corra, de que el río corra”, señaló Álvarez, al advertir que, si no se actúa a tiempo, las inundaciones podrían poner en peligro a las poblaciones asentadas en el área.
La presidenta de la Asamblea informó que se pidió a los equipos técnicos elaborar un informe en un plazo de 24 horas para determinar las causas de las obstrucciones y establecer responsabilidades entre los distintos niveles del Estado. Además, planteó convocar a otras instituciones, incluidas las Fuerzas Armadas, para apoyar con logística y equipamiento en las tareas de limpieza.
Álvarez insistió en que los trabajos deben comenzar de inmediato, en menos de 24 horas, debido a los pronósticos de lluvia para los próximos meses. Aunque reconoció limitaciones económicas en las instituciones, pidió coordinación y compromiso para atender la emergencia.
La legisladora también anunció que la Asamblea Legislativa Departamental hará seguimiento a las acciones y evaluará las irregularidades detectadas durante la inspección. Una vez identificadas las causas y posibles responsabilidades, dijo que se analizará la presentación de denuncias por la vía administrativa, civil o penal, según corresponda.