En Beni, la cercanía de Todos Santos, que se recuerda entre el 1 y 2 de noviembre, impulsa el trabajo de vendedoras y artesanas de flores que abastecen a las familias que preparan ofrendas para recibir a sus ajayus.
Una comerciante local explicó que se anticipan a estas fechas para ofrecer arreglos florales elaborados con dedicación, con el propósito de que los seres queridos sean recordados en esta tradición. La elaboración de estos ornamentos requiere destreza manual y una planificación previa, debido a la alta demanda que se registra en la temporada.
Una artesana con seis años de experiencia en este oficio señaló que trabaja con material artificial y que cada ramo le toma alrededor de cinco minutos. Los arreglos están destinados a los camposantos, donde las familias rinden homenaje a sus difuntos en una de las celebraciones más arraigadas del país.