Una fotografía de un caimán negro de más de cinco metros de longitud, tomada en el departamento del Beni, se viralizó en redes sociales y generó dudas sobre su autenticidad. La imagen fue captada en una propiedad de la familia Nogales, en la región de las pampas de Yacuma, cerca de Reyes, según explicó el médico veterinario especialista en fauna silvestre Marco Greminger.
El especialista sostuvo que animales de ese tamaño sí existen en la zona amazónica y que no se trata de un caso extraordinario. “Sí, es habitual mirar animales o caimán, perdón, caimán negro de más de 5 metros”, afirmó durante una entrevista, al referirse a las condiciones naturales de la región.
Greminger señaló que el entorno donde fue fotografiado el ejemplar ayuda a explicar su desarrollo. Indicó que en esa propiedad se aplican medidas de protección que restringen la tala de árboles y la caza de animales, lo que permite que el lugar se mantenga sin intervención humana y con abundante alimento para la fauna.
El veterinario también remarcó la necesidad de ampliar la investigación científica sobre la fauna del Beni, al considerar que todavía existen vacíos de información sobre varias especies que habitan en esa región del país.
Aunque la presencia de estos animales atrae a visitantes, advirtió que debe mantenerse la distancia y respetarse las medidas de seguridad. “El caimán es muy agresivo”, afirmó, y explicó que en tierra firme puede ser menos ágil, pero en el agua representa un riesgo para las personas.
Por esa razón, recomendó no acercarse a estos ejemplares sin acompañamiento especializado, evitar darles la espalda al fotografiarlos y seguir las instrucciones de los guías turísticos. También indicó que las visitas a las pampas de Yacuma deben realizarse con operadores y guías que conozcan la zona y las medidas necesarias para observar fauna silvestre.
Durante la entrevista, Greminger mencionó otros registros de animales que también llamaron la atención en redes sociales, entre ellos un oso perezoso de grandes dimensiones y una serpiente presentada como una anaconda de dos cabezas. A su criterio, estos casos refuerzan la necesidad de documentar mejor la fauna silvestre boliviana.
El episodio del caimán negro vuelve a poner en primer plano la diversidad de especies que habitan en las regiones amazónicas del país y la importancia de proteger sus ecosistemas para garantizar su conservación.