CÁLIDA DEVOCIÓN EN EL SANTUARIO: LORETO ACOGE A MILES DE PEREGRINOS EN EL DÍA CENTRAL DE LAS LÁGRIMAS
A 57 kilómetros de Trinidad, familias enteras, peregrinos a pie y devotos con más de cinco décadas de promesa continua se concentran en la cuna de las misiones jesuíticas. Los testimonios de milagros de salud, la memoria del llanto de 1959 y el acampe en la plaza principal marcan la jornada del 7 de octubre.
El fervor mariano del pueblo beniano convirtió nuevamente al municipio de Loreto en el corazón espiritual del departamento y el país. En la jornada central de conmemoración del milagro de las Lágrimas de Loreto —registrado entre el 4 y el 7 de octubre de 1959—, miles de devotos procedentes de Trinidad, las provincias del Beni e inclusive del interior y exterior del país se congregaron en el histórico Santuario para expresar su fe y gratitud a la Patrona beniana
Desde la madrugada de este miércoles 7 de octubre, las inmediaciones del recinto religioso y la plaza principal del pueblo mostraron un lleno completo, con cientos de familias acampando en casetas y carpas tras haber participado en las misas de velorio y vigilia nocturna
Historias de fe: Promesas de más de medio siglo
La festividad está tejida por testimonios de gratitud que trascienden generaciones. Entre las decenas de feligreses que acudieron al altar a tocar el manto de la Virgen, la señora Sarela Chávez compartió su emotiva historia de 56 años de peregrinación ininterrumpida:
Un milagro de salud: "Mi mamá hizo una promesa por mi hermano cuando él nació hace 56 años. Ella venía caminando desde Trinidad. Cuando la Virgen comenzó a llorar del 4 al 7 de octubre de 1959, nos vinimos todos. Yo siempre hice promesas para que mantenga a mis hijos con salud, y ni uno se me ha perdido, todos están bien gracias al Señor y a Ella", relató entre lágrimas de emoción.
Tradición que se hereda: Otros testimonios, como el de la señora Eulogia —quien asistió recordando los años en que su difunto esposo le bailaba a la Virgen como Machetero— o delegaciones llegadas desde Loma Suárez y poblados vecinos con más de 20 años de caminata continua, ratifican la vigencia de la festividad.
El vestigio histórico del templo y la agenda litúrgica
La transmisión especial de La Palabra del Beni remarcó también el valor patrimonial del frontis y campanario del antiguo templo jesuítico, espacio donde en 1959 los niños del pueblo fueron los primeros en advertir el milagroso llanto de la imagen, hito que dio origen al reconocimiento oficial de la festividad como Patrimonio Cultural y Religioso de Bolivia (Ley N.º 2607)
Luego de las misas matutinas de las 05:00 y 06:00 de la mañana, la feligresía se alistó para la gran Celebración Eucarística Central y la posterior procesión con la sagrada imagen por el perímetro de la plaza principal