jueves 15 de octubre de 2026 • Trinidad, Beni
Economía

¿CUÁNTO COSTARÁ ENCENDER EL AIRE ACONDICIONADO EN BENI CON EL DS 5750?

El peso del calor y las nuevas fórmulas tarifarias: ¿Cómo impacta el DS 5750 a las familias del Beni?

¿CUÁNTO COSTARÁ ENCENDER EL AIRE ACONDICIONADO EN BENI CON EL DS 5750?

El Beni figura históricamente entre las regiones con las tarifas eléctricas más elevadas de Bolivia. En un departamento donde el aire acondicionado es una necesidad biológica frente al calor extremo, las nuevas fórmulas de indexación aprobadas por el Gobierno nacional —que vinculan el cálculo de la luz al tipo de cambio y a la inflación— representan un latente riesgo de encarecimiento acumulado para la economía doméstica.
El debate sobre el costo de los servicios básicos en el oriente boliviano cobra una relevancia crítica tras la promulgación del Decreto Supremo 5750, normativa emitido por el Ejecutivo que modifica el Reglamento de Precios y Tarifas del sector eléctrico nacional. La medida introduce fórmulas matemáticas de indexación para reajustar periódicamente los costos de generación, transporte y distribución de energía en función de tres variables macroeconómicas: el Tipo de Cambio Oficial (TCO), el Índice de Precios al Consumidor (IPC/inflación) y los costos de combustibles.
Mientras que el Ministerio de Hidrocarburos y Energías sostiene que el decreto busca otorgar predictibilidad técnica y estabilidad financiera a las empresas proveedoras, en departamentos cálidos como el Beni la preocupación es directa: en esta región, la electricidad no se consume únicamente para iluminación o electrodomésticos básicos, sino para atenuar las olas de calor que superan frecuentemente los 35 y 38 grados centígrados.
El diagnóstico: ¿Por qué la luz en el Beni es estructuralmente cara?
A diferencia de regiones de clima templado o frío, el esquema tarifario en el Beni se caracteriza por dos factores estructurales:
Los costos de distribución y transporte: La infraestructura eléctrica en la región arrastra costos de mantenimiento e integración que elevan la tarifa base aprobada por la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN).
El escalón de consumo masivo e ineludible: Las tarifas eléctricas en Bolivia están estructuradas por bloques progresivos. El primer bloque (de 0 a 100 kWh) cuenta con precios reducidos (alrededor de Bs 0,80 a Bs 0,90 por kWh). Sin embargo, cuando un hogar sobrepasa los 300 o 500 kWh al mes, ingresa al bloque de alto consumo o excedente, donde el costo por kilovatio-hora escala por encima de los Bs 1,50 a Bs 1,80 (monto que, sumado a las tasas obligatorias de Alumbrado Público y Aseo Urbano, sitúa el costo efectivo real entre Bs 1,90 y Bs 2,10 por kWh).
EJEMPLO PRÁCTICO: EL CONSUMO REAL DE UN HOGAR TRINITARIO
Para comprender la magnitud de las cifras, analicemos el consumo de una familia de clase media o popular en Trinidad que cuenta con dos aires acondicionados de 12.000 BTU (uno en la sala y otro en el dormitorio principal):
Consumo de un aire acondicionado: Un equipo tipo Split de 12.000 BTU consume en promedio 1,2 kilovatios (kW) por hora.
Uso diario en época de calor: Funcionando 9 horas al día (durante la siesta y la noche), un solo equipo consume 10,8 kWh diarios, lo que equivale a 324 kWh al mes.
Consumo familiar total: Al sumar dos aires acondicionados, la heladera, el televisor y la iluminación, la vivienda registra un consumo mensual de entre 600 y 700 kWh.
Costo actual en factura: Bajo la estructura vigente, esta familia paga actualmente una boleta mensual que oscila entre los Bs 400 y Bs 700, dependiendo del tiempo exacto de encendido de los aparatos.
¿CÓMO TRASLADA EL DS 5750 LA PRESIÓN CAMBIARIA A LA FACTURA?
El centro del análisis técnico estriba en cómo reaccionarán las fórmulas de indexación ante presiones inflacionarias o en escenarios de tensión sobre el tipo de cambio y los insumos de reposición importados (transformadores, aceites industriales, repuestos para turbinas y redes de cableado).
Si bien el DS 5750 no aplica un "dolarización directa" ni duplica el precio del kilovatio de la noche a la mañana —lo cual sería jurídicamente inviable y técnicamente falso—, sí establece que los reajustes periódicos reconozcan los incrementos de costos de la cadena energética.
Simulación de impacto acumulado:
En un escenario donde la inflación acumulada y el costo real de reposición de insumos generen un ajuste técnico de entre el 25% y el 35% en las escalas de distribución:
Efecto en el kilovatio-hora: El costo efectivo del kWh en los bloques altos pasaría de bordear los Bs 2,00 a ubicarse entre Bs 2,50 y Bs 2,70 (incluyendo tasas municipales).
Impacto directo en el bolsillo:
Un hogar que actualmente paga Bs 400 mensuales por su consumo eléctrico vería ajustar su boleta hacia un rango de Bs 500 a Bs 540.
Una familia con un uso más intensivo de refrigeración que hoy paga Bs 700 vería elevarse su factura a un rango estimado de entre Bs 885 y Bs 945 mensuales.
UN CASTIGO DESPROPORCIONADO AL ORIENTE
El análisis económico demuestra que las fórmulas de indexación del Decreto Supremo 5750 impactan de manera desigual según la geografía del país. En el altiplano o los valles, un ajuste porcentual en la tarifa se aplica sobre planillas con consumos bajos (100 a 150 kWh), traduciéndose en incrementos de bolivianos.
Ejemplo comparativo de impacto económico:
Un hogar promedio en Trinidad que utiliza dos aires acondicionados (12.000 BTU) durante la siesta y la noche registra un consumo mensual aproximado de 650 kWh, pagando actualmente una factura base de Bs 600.
Si las fórmulas de indexación del DS 5750 proyectan un ajuste acumulado del 25 % debido a la presión sobre los costos de los insumos y el tipo de cambio:
En cambio, en el Beni, donde el uso del aire acondicionado no representa un confort suntuario sino un elemento básico de habitabilidad y salud frente al clima candente, cualquier variación porcentual en la tarifa se multiplica sobre una base de consumo masiva. Ante este escenario, diversos analistas coinciden en que la región requiere con urgencia esquemas de compensación estacional o la aceleración de proyectos de energía solar distribuida que permitan a los usuarios amortiguar la factura en los techos de sus propios hogares.

La Palabra del Beni · Decano de la Prensa Beniana