CUMBRE DEL 50-50: ¿QUÉ DEBE EXIGIR EL BENI AL PRESIDENTE PAZ?
Cumbre en Pando: ¿Qué debe exigir el Beni en la negociación del 50-50 con el Gobierno?
Los gobernadores del país se reunirán este lunes 12 de octubre en Cobija con el presidente Rodrigo Paz. En una coyuntura clave marcada por la sintonía política entre la Gobernación y el Ejecutivo nacional, el gobernador Jesús Éguez lidera las expectativas de la región para consolidar un nuevo pacto fiscal que devuelva recursos e impulso autonómico al departamento.
Este lunes 12 de octubre, la ciudad de Cobija (Pando) se convertirá en el epicentro de la política económica nacional. Los nueve gobernadores del país sostendrán una reunión estratégica con el presidente de la República, Rodrigo Paz, con un objetivo central: acelerar la definición de una ley que establezca la redistribución de recursos del 50-50, con la meta de que una primera fase de este nuevo pacto fiscal entre en vigencia a partir del 2027.
La cita nacional llega en un momento de expectativa para el departamento del Beni. La coincidencia política entre el gobernador beniano, Jesús Éguez, y la administración del presidente Rodrigo Paz representa una ventaja estratégica que la región busca traducir en compromisos concretos y resultados palpables para el desarrollo local.
Las prioridades del Beni en la mesa de negociación
Tras años de centralismo, postergación y asfixia financiera acumulada por la caída de ingresos e hidrocarburos, la participación del Beni en la cumbre de Cobija plantea cinco exigencias estructurales:
Aprobar este año la ley con un porcentaje inicial real: Tal como lo han perfilado diversos ejecutivos departamentales, la urgencia radica en aprobar en la Asamblea Legislativa Plurinacional una norma marco antes de fin de año. Para el Beni —un departamento con una inmensa extensión territorial y profundas brechas de infraestructura— no basta con un porcentaje simbólico; se requiere un piso de recursos garantizado para sostener proyectos de inversión productiva desde 2027.
Compensación y devolución de fondos confiscados: El Beni necesita aliviar la pesada carga de deudas e ingresos mermados. La negociación del 50-50 debe incluir mecanismos de compensación fiscal o la restitución gradual de recursos que en gestiones anteriores fueron centralizados, restando capacidad operativa a la administración departamental.
Alivio de competencias delegadas sin financiamiento: El reciente traspaso del pago de prediarios al Gobierno nacional demostró que es posible liberar la presión sobre los presupuestos autonómicos. En Pando, el Beni impulsará que el Ejecutivo central asuma o cofinancie otras cargas de alto costo, como la atención en salud de segundo y tercer nivel o el mantenimiento de vías secundarias.
Presupuesto garantizado para integración vial: Los recientes bloqueos y las dificultades de conectividad demostraron la fragilidad de las cadenas de abastecimiento benianas. El pacto fiscal debe reservar partidas específicas para el mantenimiento y construcción de carreteras departamentales, asegurando el libre tránsito del sector productivo y ganadero.
Profundizar la autonomía económica: Más allá del discurso, el gobernador Jesús Éguez llega a esta mesa con la premisa de avanzar hacia una autonomía financiera efectiva, donde las regiones tengan mayor margen de maniobra para gestionar incentivos, captar inversiones y dinamizar sus propias economías sin depender del visto bueno central.
La cumbre en el norte amazónico definirá la ruta de la economía regional para los próximos años. Para el Beni, la cita no es solo una reunión de trabajo, sino el escenario decisivo para hacer valer la voz y las necesidades de su población.