La celebración rinde homenaje a San Ignacio de Loyola, patrono del pueblo, y se desarrolla a través de danzas, música, rituales y representaciones simbólicas que expresan la cosmovisión del pueblo moxeño. Entre las danzas más representativas se encuentran el machetero, los achus, los tintiririnti y los toritos, acompañadas por música barroca misional interpretada con instrumentos tradicionales.
La Ichapekene Piesta no es solo una fiesta religiosa, sino también un espacio de reafirmación cultural e identidad colectiva, donde participan activamente el Cabildo Indígenal, los músicos, danzantes y toda la comunidad. A través de esta celebración se transmiten saberes ancestrales, valores comunitarios y la memoria histórica del pueblo moxeño ignaciano.
Esta festividad constituye un símbolo vivo de resistencia cultural y continuidad histórica, fortaleciendo el orgullo y la identidad de las generaciones presentes y futuras