Apenas a un mes de haber asumido el cargo, la segunda autoridad del departamento demostró que la falta de recursos económicos no es una excusa válida para cruzarse de brazos. "Sabíamos a lo que nos metíamos, las necesidades y el hambre del pueblo no esperan", sentenció la autoridad.
Las alarmas y los "elefantes blancos":
Guayaramerín: Se constató que un moderno laboratorio molecular —anunciado con bombos y platillos por la anterior gestión— está completamente inoperante. Se gestiona con el SEDES ponerlo en marcha bajo apoyo del estado brasileño de Rondonia.
Reyes: El hospital Covid-19, diseñado para segundo nivel, fue abandonado tras la pandemia. Asimismo, se fiscalizó una gigante fábrica de arroz estatal totalmente oxidada, por lo que se impulsarán Alianzas Público-Privadas (APP) para salvarla.
San Borja: El hospital de Ballivián se encuentra en las peores condiciones de infraestructura. Se ordenarán auditorías por maquinaria desmantelada.
Gestión histórica en Salud: Frente a la desidia institucional, el vicegobernador logró canalizar de forma directa con los 19 alcaldes una millonaria donación de más de 3 millones de dólares en insumos médicos e instrumentos hospitalarios a través de la Fundación Mano a Mano. Con esto, se asegura que el beneficio llegue directo a las postas de primer nivel y nos se quede en "shows de fundaciones inventadas" o condicionado por los tradicionales "diezmos" de licitación.