Las empresas exportadoras de madera de Bolivia calculan que necesitarán al menos cinco años para recuperar los mercados perdidos tras la acusación de la Fiscalía de Arica por presunto tráfico de sustancias ilícitas en 1.080 toneladas del producto incautado y, en gran parte, destruido.
El gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia, Walter Rioja, afirmó que el sector atraviesa su peor año y que las ventas externas llegarán apenas a unos 49 millones de dólares, muy por debajo del rango habitual de entre 100 y 120 millones. Según dijo, el daño no es solo comercial, sino también reputacional.
Rioja recordó que en junio el fiscal de Arica, Mario Carreras, acusó a 23 empresas exportadoras de traficar 108 toneladas de cocaína en la madera. A raíz de esa denuncia, el producto fue incautado y al menos el 80% terminó incinerado. También señaló que un juez de garantías autorizó una contrapericia en un laboratorio distinto al Instituto de Salud Pública (ISP) y dispuso que la madera restante en Valparaíso y San Antonio no sea destruida.
El dirigente sostuvo que la recuperación será lenta porque la confianza internacional se deterioró de forma abrupta. Explicó que, antes de esta crisis, el sector atendía 33 mercados de manera constante y que ahora solo llega a 10. Añadió que, en algún momento, Bolivia exportó madera a más de 80 destinos, entre ellos Japón, la Unión Europea, India, Estados Unidos, República Dominicana y Brasil.
Rioja afirmó que los principales compradores son Estados Unidos y la Unión Europea, mercados de alta exigencia, y remarcó que la reputación del sector se construyó durante décadas. También destacó que Bolivia llegó a ser líder mundial en hectáreas de bosque certificadas bajo manejo FSC, con más de dos millones de hectáreas.
El representante empresarial indicó que la madera boliviana exportada proviene de bosques nativos bajo manejo forestal sostenible y mencionó especies como tajibo, almendrillo o kumarú y morado. Señaló además que, según la normativa europea UNE-EN 350, estas maderas se ubican en la categoría 4, de no impregnables.
Frente a la crisis, la Cámara Forestal anunció que seguirá buscando mercados y contactos internacionales, mientras pidió al Gobierno boliviano apoyo a través de embajadas, consulados y oficinas comerciales para impulsar un plan de reactivación. Rioja también planteó diversificar los puertos de salida, al señalar que parte de la carga se está moviendo por Iquique en lugar de Arica y que por este último puerto prácticamente no se exporta.
El dirigente advirtió que el impacto podría extenderse a otros sectores de la economía si no se toman previsiones. Asimismo, saludó el respaldo internacional al sector, tras el pronunciamiento del eurodiputado neerlandés Álvaro Sebastián Kruis y los reclamos de diplomáticos de Estados Unidos y México al presidente de Chile, José Antonio Kast, durante su visita a Bolivia la semana pasada.