LA EDUCACIÓN ES DETENTE SEGURO CONTRA EL DELITO AFINCADO EN BOLIVIA
El concepto de educación debe ser asimilado por todos correctamente y no como un enunciado sin hechos realizados en dirección a su logro, entonces ¿Qué es la educación? En un concepto motivante: La educación es reemplazar la razón fácilmente extraviable de los niños y adolescentes; luego la educación es el complemento de la inteligencia en desarrollo; verdad irrefutable y, finalmente, el objetivo de la educación es la mayoría lograda.
La educación superior, desde hace un tiempo, se ha erigido en un problema cardinal, serio por cierto, aunque siempre lo fue, empero, la percepción actual y el interés generan en la población ingente inquietud por el reprochable y desconsiderado marketing académico publicitando a universidades que ofrecen, sin poseerla, una educación de excelencia, con las excepciones que conforman la regla. ¿La causa? Un mercantilismo exacerbado para llenar las aulas. Es una realidad incontrovertible que se ha abusado y se abusa del vocablo excelencia, terminando con desgastarlo y relativizarlo en su verdadera concepción semántica
La educación es el fundamento o sustrato elemental de toda sociedad directamente comprometida con el desarrollo del ser humano, como protagonista único de la creación; aquí subyacen los valores, la cultura y la fortaleza interna para no cometer delitos de cualquier naturaleza.
Se debe situar en resguardo aquello que ha superado la prueba del tiempo y demostrado su utilidad fehacientemente. ¿Como demuestra la educación su contundente utilidad en la vida? Con una educación comprometida se disminuiría, hasta lo mínimo, pues la imperfección humana es nuestra naturaleza, los delitos que se cometen en la administración pública: La voraz codicia de los políticos y asambleístas (no todos por cierto) que buscan afanosamente el curul y el ministerio para enriquecerse (coloquial; robar al Estado).
Delitos irreparables contra la integridad humana como los feminicidios, que suman y siguen en su funesto registro, privando al ser mas importante de la creación de vivir y dar vida; con la educación cesaría el diabólico narcotráfico que, con el poder del dinero, convence a seres débiles a ingresar en su consumo tornándolos adictos, despojándoles de su dignidad, su voluntad, sus bienes materiales y, peor, privándoles de su declaración de fe en Dios, que es lo único que podía salvarlos.
Sin duda, esta problemática ha sido de gran importancia en la historia y hoy especialmente asume una importancia vital la desmesurada deshonestidad generalizada en la época que se vive. Es cierto que no es sencillo introducir cambios en el sistema, solo la educación lo puede. Conviene, en primera instancia, situar en resguardo confiable aquello que ha superado la prueba del tiempo y demostrado su fehaciente utilidad con la aspiración teleológica de alcanzar el completo desarrollo del ser humano en formación.
Lo razonable sería incorporar casi inmediatamente los logros intelectuales de otras culturas pues es un avance ampliar el campo de los saberes, considerando sus límites, y tener en cuenta que el pasado sirve para interpelar el presente. El internet es imposible de ignorar porque proyecta el futuro, pero no se debe caer en la ingenuidad de su pureza y fiabilidad, pues el internet está controlado por megaempresas y esta realidad es un gravísimo problema debido a que desnuda una superlativa incógnita sobre la gestión política del conocimiento en las sociedades de información.
Es evidente que existe hiper información que produce un colapso informático que intoxica el pensamiento; otros afirman lo contrario, y que la sociedad sigue desinformada pese a esa montaña de noticias.
Como temporal conclusión, se podría desterrar el conocimiento inútil, entonces, las Humanidades y la investigación serian inútiles porque la consigna son los conocimientos que generen beneficios económicos en corto plazo.
Esto es una burbuja de la inmediatez, pues, la posibilidad de logros a largo plazo no genera entusiasmo; como lo es subestimar la educación en el hogar, a la docencia, pilar fundamental de toda institución universitaria, remunerando mal y cubriendo los puestos académicos de docencia con diletantes ( esto último es corrupción en desmedro irreparable de los estudiantes, púes, reciben una formación deficiente) sin enseñar el saber hacer con conocimientos solventes para la vida profesional futura y no deambular, como su sucede hoy, con un título académico, y nadie lo contrata ¿ Por qué será? Por la ausencia de una formación académica integral, la proclividad inamovible a la moral, habilidad y destreza para transmitir conocimientos sin reservas y asumir esta nobilísima actividad como un apostolado.
Dr. Mg. Raúl Pino-Ichazo Terrazas, es abogado, posgrados en Filosofía y Ciencia Política Maestría CIDES-UMSA, Alta Gerencia para abogados UCB-HARVARD, Interculturalidad y Educación Superior, Conciliación y Arbitraje, Derecho Aeronáutico, Docencia en Educación Superior, Arbitraje y Conciliación, doctor honoris causa en Humanidades, Consultor titulado en CECAP, profesor universitario en pre y posgrado.