El presidente Rodrigo Paz propuso al magisterio dividir el currículo educativo en dos partes iguales: un 50% con contenidos comunes para todos los estudiantes del país y otro 50% ajustado a las necesidades y potencialidades de cada región.
La propuesta fue presentada durante el lanzamiento del pago del Bono Juancito Pinto 2026, en el marco de una agenda de cambios para el sistema educativo boliviano.
Paz explicó que la base común debería incluir materias consideradas transversales, como matemáticas, química, física, geografía e historia, mientras que la otra mitad del plan de estudios tendría que orientarse a aprovechar el recurso humano y las particularidades de cada departamento.
El mandatario señaló que la idea es trabajar de manera coordinada con el magisterio para definir los ajustes y avanzar hacia un modelo educativo que responda tanto a las necesidades nacionales como a las realidades regionales.
Además de la reorganización curricular, mencionó otros componentes de la reforma, entre ellos la evaluación de los aprendizajes, el fortalecimiento de la capacitación docente y la digitalización.
En ese contexto, hizo referencia a recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destinados, según su exposición, a la formación de maestros y a la incorporación de herramientas digitales.
También aludió a la expansión de la conectividad en unidades educativas mediante antenas de Starlink. Según indicó, ya se instalaron miles de equipos y se prevé ampliar su alcance.
Entre los anuncios vinculados al sistema educativo, Paz informó además que los certificados de bachillerato serán gratuitos y digitales, con un código QR para facilitar su verificación.