La marcha del magisterio urbano de La Paz y El Alto concluyó este viernes en inmediaciones del Ministerio de Educación, donde se registraron momentos de tensión cuando la Policía intervino la movilización con gas mientras la dirigencia brindaba declaraciones a la prensa.
La protesta se desarrolló bajo una persistente lluvia en la sede de Gobierno y formó parte del paro de 24 horas que acata el sector. Según el dirigente Wilfredo Ajllahuanca, el magisterio mantiene su estado de emergencia y alista un ampliado para este fin de semana, en el que definirá nuevas acciones.
Los maestros no descartan un paro de actividades de 48 horas y advirtieron que, si la Policía arresta a miembros de la dirigencia, tomarán las calles y los caminos para cortar la circulación de vehículos.
El sector demanda al Gobierno que frene el plan de descentralización de la educación y el traspaso de la administración de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones, al considerar que esa medida pone en riesgo la estabilidad laboral y el escalafón nacional.
Además, exigen un incremento salarial en base a un estudio de los precios de la canasta familiar y la abrogación de los decretos DS 5716 y DS 5750. El primero elimina la subvención al precio del diésel y el segundo autoriza un leve incremento a la tarifa de energía eléctrica.