¿Qué ciudades del mundo usan cemento para el bacheo y cuáles son sus beneficios? te sorprenderá saberlo
El uso de cemento, hormigón o mortero para tapar baches en calles asfaltadas es una práctica extendida en varias ciudades del continente y del mundo. Ante la falta de mezcla asfáltica caliente, limitaciones presupuestarias o urgencias climáticas, muchos gobiernos locales optan por emplear cemento como una respuesta rápida y disponible para mejorar temporalmente la transitabilidad urbana.
En el caso de Trinidad, desde principio de junio se optó por este materia y ya ha cubierto más de 980 metros cuadrados de asfalto afectado, utilizando 97 metros cúbicos de hormigón en zonas clave como la Av. 27 de Mayo, la Calle Sirari, la Calle Sicuana, la Av. Beni y los alrededores del Mercado Paitití, entre otras.
Entre los ejemplos internacionales que confirman esta tendencia podemos conocer:
En Puebla (México), autoridades municipales han reportado que cada bache requiere hasta 555 kg de mezcla, y en ocasiones, por falta de insumos calientes, se recurre a mezclas similares al cemento para atender baches profundos.
En barrios de Misiones (Argentina), vecinos utilizan cemento con piedra triturada para tapar baches dejados tras obras inconclusas de alcantarillado. La erosión del asfalto por lluvias vuelve frecuente esta necesidad.
En Hermosillo (México), las autoridades admiten que, aunque no es la práctica recomendada, el uso de cemento es común entre cuadrillas mal equipadas, y hasta en reparaciones vecinales improvisadas.
En Bolivia, usuarios en redes sociales muestran cómo, en ciudades como La Paz o Santa Cruz, el bacheo artesanal con cemento y arena gruesa es habitual en zonas donde el asfalto ha cedido completamente y se espera una intervención mayor.
Esta situación no se limita a América Latina. En España, municipios rurales también usan cemento rápido o mortero como parche temporal, especialmente en zonas de difícil acceso. Y en ciudades del norte de Estados Unidos, como Detroit o Minneapolis, cuadrillas aplican mezclas frías o cemento durante el invierno, cuando el asfalto no puede adherirse debido a temperaturas bajo cero.
Aun así, su uso sigue siendo frecuente en contextos de urgencia, emergencia o restricciones técnicas.