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Redes Sociales ¿fuente de información o chisme digital?

Por: MSc. Lucio Aponte Menacho

Redes Sociales ¿fuente de información o chisme digital?

(Presidente Colegio de Comunicadores Sociales de Bolivia).
Las Redes Sociales sin lugar a dudas nos sirven como disparador de noticias, como testimonio directo o como documento de contexto siempre y cuando tengan el filtro de origen es decir quien publica, filtro de verificación, tienes prueba o por que lo publicas; sino no hay estos filtros has convertido una noticia errónea en motivo de burla debido a la combinación de la búsqueda de validación social, los mecanismos de recompensa de los algoritmos y la cultura del meme. Cuando una información falsa o ridícula se expone públicamente, la respuesta colectiva suele ser la ironía y el humor en lugar de la corrección formal.
Este fenómeno ocurre principalmente por las siguientes razones: Cuando un usuario detecta un error garrafal en una noticia en redes sociales o en alguien que la compartió, exponerlo de forma graciosa genera interacciones inmediatas (likes, compartidos y comentarios). Quien hace la burla recibe una recompensa social, posicionándose ante su comunidad como alguien más inteligente o mejor informado, la lógica del meme.
Una noticia erróneą ya sea un titular absurdo, una imagen mal editada o una declaración ridícula de un periodista o una figura pública ofrece la materia prima perfecta para la sátira. La comunidad digital prefiere empaquetar el desmentido en un formato cómico y visual porque es más fácil de consumir y tiene un potencial de viralización mucho mayor que un texto serio de verificación de datos. Burlarse de una noticia falsa sirve como una etiqueta de identidad.
Al reírse de un error, los usuarios envían una señal a su grupo, diciendo nosotros somos los que sí nos damos cuenta; ellos son los ignorantes que se lo creen Este comportamiento refuerza el sentido de pertenencia a una comunidad despierta y sirve para ridiculizar al bando contrario, especialmente en temas políticos o ideológicos. Antes, si un medio cometía un error, la rectificación llegaba días después en una pequeña nota de prensa, hoy la audiencia interactua en tiempo real. La burla masiva funciona como un mecanismo de control y castigo social. Al ridiculizar la desinformación, la comunidad ejerce una presión pública que expone el fallo de manera tan contundente que obliga al emisor a borrar la publicación o corregirla por pura vergüenza digital.
Por lo tanto las Redes Sociales como fuente única son pésimas pero como punto de partida son inevitable.
MSc. Lucio Aponte Menacho
Presidente Colegio de Comunicadores Sociales de Bolivia

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