El expresidente Jorge Tuto Quiroga exigió al presidente chileno José Antonio Kast una disculpa pública y el pago de un resarcimiento por el caso de la madera boliviana incautada en Chile, en medio de las repercusiones por el presunto falso positivo de narcotráfico que afectó a la industria exportadora del país.
A través de redes sociales, Quiroga sostuvo que no existía sustento para la denuncia chilena de que la madera boliviana llevaba impregnadas más de 100 toneladas de droga. En su mensaje, pidió que se detenga la quema de la evidencia y afirmó que Bolivia no había solicitado ese procedimiento.
El exmandatario también compartió pronunciamientos desde Europa sobre el caso. Uno de ellos fue el del eurodiputado neerlandés Alvaro Sebastian Kruis, quien pidió a la Comisión Europea que trate el asunto con Chile, debido a que parte de la carga tenía destino en ese continente y, según dijo, las empresas bolivianas cumplían estándares de la Unión Europea.
Kruis señaló que la lucha contra el tráfico de drogas es importante y que Chile tiene derecho a realizar controles, pero advirtió que las empresas honestas no deberían ser castigadas. Añadió que compañías que cumplen las reglas llevan meses sin poder exportar y que su madera estaba siendo quemada antes de una nueva verificación.
También el representante de la federación europea de comercio de madera, Nils Olaf Petersen, cuestionó la actuación de las autoridades chilenas y sostuvo que debería existir confirmación de un laboratorio internacional.
Según la información difundida, Chile incautó la carga a mediados de año al considerar que estaba impregnada de droga, aunque Bolivia descartó esa posibilidad y cerró el caso en su territorio. Pese a ello, las autoridades chilenas comenzaron a quemar la madera, mientras los empresarios afectados acudieron a un juez para pedir la suspensión de la destrucción por al menos 60 días, mientras se realizan pericias.